Volver a ti
Un proceso para recuperar espacio, claridad y presencia cuando hace demasiado tiempo que te has quedado para después.
Hay momentos en los que no necesitamos cambiar de vida.
Necesitamos volver a escucharnos.
Volver a ti no significa convertirte en una persona diferente. Tampoco significa eliminar todas las dificultades.
Significa recuperar contacto contigo. Reconocer lo que necesitas. Escuchar lo que llevas tiempo dejando para después. Y empezar a relacionarte contigo desde un lugar más consciente y amable.
Es un proceso de acompañamiento pensado para personas que sienten que llevan demasiado tiempo ocupándose de todo menos de sí mismas.
Quizá no desaparezcan todas las dificultades. Quizá la vida siga trayendo preguntas, decisiones y momentos complejos. Pero algo puede empezar a ser diferente.
Puedes dejar de sentir que todo depende de ti.
Puedes reconocer antes cuándo necesitas parar.
Puedes aprender a escucharte sin esperar a estar al límite.
Puedes empezar a poner límites sin sentir que estás fallando a los demás.
Puedes recuperar claridad cuando todo parece demasiado.
Puedes volver a confiar en lo que sientes.
Y poco a poco, sin prisa y sin exigencia, puedes volver a sentir que hay espacio para ti dentro de tu propia vida.
- Autoexigencia.
- Ansiedad y exceso de ruido mental.
- Dificultad para poner límites.
- Cansancio emocional.
- Necesidad de agradar.
- Desconexión de las propias necesidades.
- Falta de claridad sobre el momento vital.
- Recuperar tiempo, energía y espacio propio.
- 6 sesiones individuales online.
- Duración aproximada de 60 minutos.
- Frecuencia quincenal.
- Prácticas y propuestas de integración entre sesiones.
- Adaptado a tu ritmo y a tu momento vital.
No se trata de avanzar rápido. Se trata de avanzar con sentido.
- Sientes que siempre estás pendiente de todo y de todos.
- Te cuesta priorizarte sin sentir culpa.
- Hace tiempo que no te preguntas cómo estás realmente.
- Notas cansancio, saturación o desconexión.
- Sabes que algo necesita atención, aunque todavía no sepas exactamente qué.
¿Necesito tener claro lo que me pasa?
No.
¿Es necesario tener experiencia previa en mindfulness?
No.
¿Y si nunca he hecho un proceso de acompañamiento?
Podemos empezar exactamente donde estás.
No hace falta esperar a estar peor para empezar a escucharte.
A veces basta con reconocer que llevas demasiado tiempo sosteniendo.
Y que quizá ha llegado el momento de reservar un poco de espacio para ti.
